El Real Madrid vence al Benfica en el primer duelo de la eliminatoria y toma ventaja gracias a un golazo de Vinicius Jr. Tras su celebración, el brasileño escuchó a Prestianni llamarle “mono”, lo que activó el protocolo antirracista.

No todo vale. Y menos cuando se atenta contra los valores, ya no solo del fútbol, sino de la sociedad. Un sólido Real Madrid se impuso a un peleón Benfica en un partido donde, tristemente, lo futbolístico pasará a un segundo plano. El conjunto de Álvaro Arbeloa continúa mostrando claras mejorías, al menos en cuanto a competitividad, y toma ventaja en la eliminatoria gracias a un golazo de Vinicius en el arranque del segundo tiempo. El brasileño jugó, marcó y celebró. Nada más que eso. Algo que ni parte de la afición del Benfica primero, con abucheos y malas palabras hacia el delantero, ni Prestianni después, que acabó insultándolo hasta llamarle “mono”, supieron entender.

El protocolo antirracista activado por el árbitro tras lo ocurrido calmó levemente las aguas y el Madrid logró conservar el resultado gracias a un gran trabajo colectivo, en un equipo que parece ponerse serio cuando llega el tramo importante de la temporada. Tchouameni fue el MVP sobre el césped, aunque Mbappé, pese a no cuajar su mejor actuación, se llevó el reconocimiento fuera de él tras denunciar con claridad lo lamentablemente sucedido en el estadio Da Luz.

No quiso cometer los mismos errores Arbeloa tras el ya olvidado 4-2 de la fase de liga de hace unas semanas. Trent y Rüdiger, que no estaban disponibles entonces, entraron en el once, del que salieron Bellingham por lesión —dando paso a Camavinga— y Mastantuono, cuyo lugar ocupó Valverde para formar un 4-4-2 sólido, con calidad y músculo suficiente para cerrar el choque cuando fuera necesario. Y así fue.

Más allá de un disparo de Aursnes desde la frontal en el 24’, que obligó a Courtois a lucirse con una grandísima parada —la protocolaria de cada partido—, el Real Madrid cerró filas y fue creciendo con el paso de los minutos hasta acabar con un vendaval ofensivo en el tramo final del primer tiempo. Mbappé dispuso de dos ocasiones en apenas un minuto tras una buena jugada en la que Vinicius le asistió con precisión, pero su remate rozó el palo. También apareció Trubin con una intervención meritoria y muy “courtoisiana” tras un buen cabezazo de Güler dentro del área, evitando que el marcador se moviera antes del descanso.

Lo lamentablemente sucedido
Y, tras el paso por vestuarios, empezó el caos. En el 50’, una buena acción del ‘7’ terminó con un disparo inapelable para el guardameta lisboeta y, con ello, el 0-1 que adelantaba al conjunto blanco. El brasileño celebró el tanto a la altura de su golazo, bailando y disfrutando, sin intención alguna de provocar. En cambio, y sin motivo, la grada local se le echó encima y, con ella, Prestianni, que arremetió contra él por su “excesiva” celebración, o eso al menos utilizó como excusa.

Tras una inexplicable amarilla para el autor del tanto y con un Mbappé enfurecido —que tuvo que ser separado por sus compañeros tras ver la reacción del argentino contra su compañero—, Vinicius se dirigió rápidamente al colegiado para avisar de que había recibido el insulto racista “mono”. No fue valiente el jugador del Benfica, que se tapó la boca mientras profería las palabras, tal y como mostraron las cámaras de la retransmisión, aunque todo hace indicar que el delantero madridista tenía motivos más que suficientes para denunciar lo ocurrido.

Después de la pausa requerida por el protocolo y la posterior charla de varios futbolistas del Real Madrid con Mourinho —que fue expulsado y se perderá el partido de vuelta en el Bernabéu—, el conjunto de Arbeloa recuperó el control del encuentro. El propio Vinicius estuvo cerca de sentenciar definitivamente, pero Trubin blocó el balón y mantuvo con vida a los portugueses de cara al segundo duelo. La solidez de los blancos cerró el partido y otorga ventaja al equipo madrileño de cara al decisivo encuentro del Bernabéu del próximo miércoles.

Un comentario en «Vinicius brilla en Da Luz en una noche manchada por el racismo»

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